Los aparatos iban a ser ingresados en las bandejas con alimentos al recinto de Ciudad Barrios, San Miguel. Investigan a empleados

La seguridad del centro penal de Ciudad Barrios, al norte de San Miguel, evitó que 115 celulares y sus respectivos accesorios ingresaran ayer a dicho reclusorio, al detectarlos ocultos en las bandejas en las que ingresan la comida para los reclusos.
José Aguillón, jefe de la subdelegación de la Policía en dicho municipio, informó que aproximadamente a las 5:30 a. m. cerca de cuatro hombres, vistiendo uniformes similares a los de la Policía y portando armas largas, interceptaron el camión de la empresa que lleva la comida al penal, obligando a los tres empleados a bajar del vehículo.
Posteriormente, fueron privados de libertad y llevados a un lugar apartado por espacio de media hora. Tras despojarlos de sus pertenencias los dejaron en libertad, por lo que regresaron donde se encontraba el camión y continuaron con su ruta hacia el penal. Al llegar informaron a la seguridad del recinto sobre lo ocurrido.
La seguridad detectó que los sellos que se le ponen a las bandejas como medida de seguridad habían sido violados, por lo que se comenzaron a revisar de manera exhaustiva. En ese proceso detectaron que entre la comida estaban ocultos los teléfonos de variadas marcas y modelos. De inmediato se alertó a la Policía y a la Fiscalía, que enviaron personal hacia el penal para iniciar la investigación del caso.
Tanto los agentes de la Policía como uno de los la fiscales del caso manifestó que los empleados de la empresa serán investigados para descartar que tengan relación con pandillas y desvirtuar que el asalto fue una treta para intentar ingresar los celulares.
“Las personas (empleados de la empresa que proporciona la comida) han sido detenidas. Ellos arguyen que fueron asaltados por personal desconocido, pero no se dirigieron a la Policía a interponer denuncia”, dijo el director de la PNC, Carlos Ascencio.
La Fiscalía adelantó que se abrió un expediente para averiguar por el delito de ingreso de artículos prohibidos a centros penales. Por el momento no se ha establecido quiénes serían los reos que recibirían los teléfonos, algo en lo que se dijo ya estaría trabajando el sistema de inteligencia penitenciaria.
Este incidente es el segundo grave en menos de una semana registrado en cárceles. La semana pasada, en el centro penal de San Francisco Gotera, Morazán, un grupo de pandilleros atacó a reos comunes con granadas de fabricación artesanal. El ataque provocó lesiones a 20 internos.
Como medida de seguridad, la Dirección de Centros Penales dispuso que 230 reos del penal de Gotera fueran trasladados a Ciudad Barrios, dada su identificación con la pandilla a la que se le ha asignado este recinto.
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